La Mussara

jueves, 4 de marzo de 2010 en 10:33
La Mussara, es un conocido pueblecito abandonado situado a unos 1.000 metros por encima del nivel del mar, en el Término Municipal de Vilaplana, en Tarragona. Aparece citado en documentos desde 1.173 y según la historia, al parecer la actual iglesia dedicada a San Salvador, se construyó sobre vestigios de un antiguo templo gótico, del cual, poco se conserva.
La marcha de sus habitantes fue debido a la falta de agua que reinaba en el pueblo, ya que la mayoría se dedicaban a la agricultura o a la ramadería, y el hecho de no haber un médico ni ninguna tienda en el pueblo, obligaba a los habitantes a ir hasta Reus o Vilaplana para poder obtener alimentos o medicinas, cuestiones que también fueron determinantes para hacerlo caer en el olvido.
La Mussara, también es conocido por los amantes de las psicofonías, ovnis, enigmas e historias para no dormir, son muchas las personas que se acercan a este pueblo a la espera de sentir alguna presencia extraña.























La Mussara en tiempos pasados (Fotografía sacada de la red)

El lago de los perros

martes, 2 de marzo de 2010 en 10:23
El lago de los perros, así hemos bautizado este rinconcito, lleno de soledad y tranquilidad para perderse bajo la atenta mirada de los dos caninos que lo resguardan.

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Balneario La Puda

martes, 23 de febrero de 2010 en 18:06
Hace tiempo, accedimos a este impresionante edificio, rodeado de historia y de mala suerte, una incursión a su interior nos hizo ver lo que llegó a ser y así pudimos retratar en lo que se quedó.
Paseando por sus entrañas, jugando al perro y al gato con el vigilante y sus secuaces a cuatro patas, capturando texturas y formas, sin duda, un lugar que no deja indiferente a nadie.

La Puda, un ambicioso proyecto que acabó el en olvido.

El balneario de la Puda, llegó a ser uno de los más importantes de Europa gracias a sus aguas sulfurosas, sódicas y a sus manantiales y fuentes minerales.
Pero para conocer bien la historia de este balneario, remontémonos al año 1.755, cuando en el mismo punto donde se encuentra, a causa de un terremoto, aparecen unas fisuras en el terreno, de donde saldrán por primera vez las conocidas aguas termales, llegando a temperaturas de 28º C a 32º C.
Los primeros datos del balneario aparecen en 1.818, cuando al convencer al Gobierno, de sus múltiples usos terapéuticos, el Dr. Antoni Coca junto con Salvador Garriga, solicitan la construcción de dichas termas.
En 1.829 le conceden el permiso de construcción con la condición de tenerlo acabado en un plazo de tiempo y con un gasto de 60.000 reales. Con la construcción a medias, se encontró que el plazo acababa y el dinero desaparecía, y un 28 de Julio de 1.830, el Sr. Garriga, dado a la desesperación, acabo suicidándose, dejando su legado a su hermano, quien poco después, se uniría a Francisco Castell y a Francisco Pedrosa para continuar con el sueño de su difunto hermano, quienes tiempo después, acabarían la obra.
Pero no duró mucho, ya que unas fuertes lluvias en 1.842 hicieron desbordar el río Llobregat, incluso en dos ocasiones, a su paso por el balneario, que acabó inundado y arrasado por completo.
En 1.844 el Dr. Antonio Pujades pasa a ser parte del dueño de los desafortunados manantiales, levantando así un nuevo y monumental edificio y formando así una sociedad anónima que poco después lo llevaría a la ruina, hecho que hizo que el balneario pasara nuevamente a manos de sus compañeros Castell y Pedrosa, quienes hicieron que siguiera funcionando hasta el final de sus días.
El edificio, cuya estructura aún se conserva, consta de cuatro plantas, sótano, y semisótano, en el podíamos encontrar la galería de baños, el hotel, restaurante, capilla, lavandería, despacho de médicos, la sala de administración, salas de duchas y baños circulares, salas de inhalación, salas de pneumoterapia, piscinas y zona de pulverizaciones.
































La Casita del Escritor

lunes, 22 de febrero de 2010 en 18:39
Esta és la antigua rectoría y la llamada casa de les Ànimes (casa de las almas), propiedad de un párroco, hasta que en 1.874, un conocido escritor, dramaturgo y uno de los fundadores del teatro catalán, la adquiriera como segunda residencia, hasta que en 1.895 falleció y quedó en estado de total abandono.
Lamentablemente, es una pena que un edificio con elementos arquitectónicos y que aporta patrimonio cultural para el pueblo donde se encuentra, llegue a estas condiciones, pero al parecer, dejar que caigan edificios como este, hoy en día, es de lo más normal, creo que se aguanta en pie por la caridad de quien lo apuntaló en su momento, espero que os guste, aunque ya no quede mucho que ver.
Salut!